viernes
29 Agosto 2014
Memoria del martirio de San Juan
Bautista
El martirio de san Juan Bautista
Memoria del martirio de san
Juan Bautista, a quien el rey Herodes Antipas
retuvo encarcelado en la fortaleza de Maqueronte, en el actual Israel, y al cual mandó decapitar en el día de
su cumpleaños, a petición de la hija de Herodías. De esta suerte, el Precursor
del Señor, como lámpara encendida y resplandeciente, tanto en la muerte como en
la vida dio testimonio de la verdad.
patronazgo: San Juan Bautista es patrono de muchos países,
regiones y ciudades, entre ellos Malta y Jordania. También de muchos oficios:
tejedores, curtidores, peleteros, talabarteros, trabajadores del alimento,
bodegueros, toneleros, carpinteros, arquitectos, albañiles, canteros,
deshollinadores, herreros, pastores, agricultores, cantantes, bailarines,
músicos, exhibidores de cine, comunicadores de masas; protector también de los
corderos, las ovejas, los animales de compañía y las vides; para invocar contra
el alcoholismo, los dolores de cabeza, mareos, ansiedad, epilepsia, espasmos,
ronquera, enfermedades de la infancia, el miedo.
Año 30 Herodes Antipaz había cometido un pecado
que escandalizaba a los judíos porque esta muy prohibido por la Santa Biblia y
por la ley moral. Se había ido a vivir con la esposa de su hermano.
Juan Bautista lo denunció
públicamente. Se necesitaba mucho valor para hacer una denuncia como esta
porque esos reyes de oriente eran muy déspotas y mandaban matar sin más ni más
a quien se atrevía a echarles en cara sus errores. Herodes al principio
se contentó solamente con poner preso a Juan, porque sentía un gran respeto por
él.
Pero la adúltera Heroidas
estaba alerta para mandar matar en la primera ocasión que se le presentara, al
que le decía a su concubina que era pecado esa vida que estaban
llevando. Cuando pidieron la cabeza de Juan Bautista el rey sintió
enorme tristeza porque estimaba mucho a Juan y estaba convencido de que era un
santo y cada vez que le oía hablar de Dios y del alma se sentía profundamente
conmovido.
Pero por no quedar mal con
sus compinches que le habían oído su juramento (que en verdad no le podía
obligar, porque al que jura hacer algo malo, nunca le obliga a cumplir eso que
ha jurado) y por no disgustar a esa malvada, mandó matar al santo precursor.
Este es un caso típico de
cómo un pecado lleva a cometer otro pecado. Herodes y Heroidas empezaron siendo
adúlteros y terminaron siendo asesinos. El pecado del adulterio los llevó al
crimen, al asesinato de un santo.
Juan murió mártir de su
deber, porque él había leído la recomendación que el profeta Isaías hace a los
predicadores: "Cuidado: no vayan a ser perros mudos que no ladran cuando
llegan los ladrones a robar". El Bautista vio que llegaban los enemigos
del alma a robarse la salvación de Herodes y de su concubina y habló fuertemente.Ese era su deber. Y tuvo la
enorme dicha de morir por proclamar que es necesario cumplir las leyes de Dios
y de la moral.
Fue un verdadero
mártir.
Señor: te rogamos por
tantas parejas que viven sin casarse y en pecado. Perdónales y concédeles la
verdadera conversión. Y te suplicamos que nunca dejes de enviarnos valientes
predicadores, que como Juan Bautista no dejen a los pecadores estar tranquilos
en su vida de pecado por que los puede llevar a la perdición, y que despierten
las conciencias de sus oyentes para que cada uno prefiera morir antes que
pecar.
OOOOOOOOOOOOOOOO
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