domingo, 16 de junio de 2013

_junio 10. 2.013

_______________________________________________________________


Evangelio según San Mateo 5,1-12.
Jesús, al ver toda aquella muchedumbre, subió al monte. Se sentó y sus discípulos se reunieron a su alrededor.
Entonces comenzó a hablar y les enseñaba diciendo:
«Felices los que tienen el espíritu del pobre, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Felices los que lloran, porque recibirán consuelo.
Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia.
Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Felices los compasivos, porque obtendrán misericordia.
Felices los de corazón limpio, porque verán a Dios.
Felices los que trabajan por la paz, porque serán reconocidos como hijos de Dios.
Felices los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Felices ustedes, cuando por cau sa mía los insulten, los persigan y les levanten toda clase de calumnias.
Alégrense y muéstrense contentos, porque será grande la recompensa que recibirán en el cielo. Pues bien saben que así persiguieron a los profetas que vinieron antes de ustedes.




Extraído de la Biblia Latinoamericana. 



Leer el comentario del Evangelio por : 

San Francisco de Asís (1182-1226), fundador de la orden franciscana 
Admoniciones, § 13-16 


“De ellos es el Reino de los Cielos”

“Dichosos los pacíficos, porque serán llamados hijos de Dios”. El 
siervo de Dios no puede saber cuánta paciencia y humildad posee mientras 
todo le vaya a satisfacción. Mas la paciencia y humildad que tenga el día 
en que se lleven la contraria quiénes debieran darle satisfacción, esa 
tiene y no más. “Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es 
el reino de los cielos” (Mt 5,3). Hay muchos que perseveran en la 
oración y en los divinos oficios y hacen muchas abstinencias y 
mortificaciones corporales, pero por sola una palabra que parece ser 
injuriosa para sus cuerpos o por cualquier cosa que se les quite, se 
escandalizan y en seguida se alteran. Esos tales no son pobres de 
espíritu; porque quien es de verdad pobre de espíritu se odia a sí mismo 
y ama a los que le golpean en la mejilla (Mc 8,34; Mt 5,39). “Dichosos 
los pacíficos, porque serán llamados hijos de Dios”. Son verdaderamente 
pacíficos aquellos que, en medio de todo lo que padecen en este siglo, 
conservan la paz de alma y cuerpo, por el amor de nuestro Señor 
Jesucristo. “Dichosos los limpios corazón, porque ellos verán a 
Dios”. Son verdaderamente de corazón limpio los que desprecian lo 
terreno, buscan lo celestial y nunca dejan de adorar y contemplar con 
corazón y ánimo limpio al Señor Dios vivo y verdadero.


_______________________________________







________________________________________________________________________

No hay comentarios:

Publicar un comentario