Miércoles 30 Abril 2014
Miércoles de la segunda semana de Pascua
Ver el comentario abajo
Evangelio según San Juan 3,16-21.
Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para
que todo el que cree en él no muera, sino que tenga Vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para
que el mundo se salve por él.
El que cree en él, no es condenado; el que no cree, ya está
condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.
En esto consiste el juicio: la luz vino al mundo, y los
hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas.
Todo el que obra mal odia la luz y no se acerca a ella, por
temor de que sus obras sean descubiertas.
En cambio, el que obra conforme a la verdad se acerca a la
luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras han sido hechas en Dios.
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.
Leer el comentario del Evangelio por :
San Clemente de Alejandría (150-c. 215), teólogo
Exhortación a los Griegos, 11, 113; GCS 1, 79
“La luz vino al mundo”
"El mandato del Señor es límpido, y da luz a los
ojos" (Sal. 18,9). Recibe a Cristo, recibe la capacidad de ver, recibe la
luz, con el fin de conocer a Dios y al hombre … Recibamos la luz con el fin de
recibir a Dios, recibamos la luz y hagamosnos discípulos del Señor, rechacemos
la ignorancia y las tinieblas que nublan nuestra mirada, contemplemos al Dios
verdadero … Mientras estuvimos sepultados en las tinieblas y presos de las sombras
de muerte (Mt 4,16; Is 42,7), del cielo una luz más pura que el sol, más dulce
que la vida terrena, resplandeció entre nosotros. Esta luz es la vida eterna, y
todo el que participa de ella tiene la vida. La noche teme esta luz; por miedo,
desaparece, y deja sitio al día del Señor; todo se hizo luz sin decadencia.
Occidente se cambió en oriente; es "la creación
nueva" (Ga 6,15; Ap 21,1). Porque el "Sol de justicia" (Ml
3,20), que pasa por todas partes, visita a todo el género humano sin
distinción. Imita a su Padre que “ hace salir su sol sobre todos los
hombres" (Mt 5,45) y difunde en todos el rocío de la verdad… Crucificando
a la muerte, la transformó en vida; arrancó al hombre de la perdición y lo
colocó en los cielos; trasplantó lo que era perecedero para convertirlo en
imperecedero; convirtió la tierra en cielo…
Da la vida de Dios a los hombres por su enseñanza divina,
"poniendo sus leyes en su pensamiento e inscribiéndolas en su corazón:
todos conocerán a Dios, desde los más pequeños hasta los más grandes, y
perdonaré sus faltas, dice Dios, no recordaré más sus pecados" (Jr
31,33s). Acojamos pues las leyes de la vida, obedezcamos las enseñanzas de
Dios, aprendamos a conocerlo.
OOOOOOOOOOOOO
