----------------------------------------------
Evangelio según San Marcos 9,38-40.
Juan le dijo:
«Maestro, hemos visto a uno que hacía uso de tu nombre para expulsar demonios, y
hemos tratado de impedírselo porque no anda con nosotros.»
Jesús contestó:
«No se lo prohíban, ya que nadie puede hacer un milagro en mi nombre y luego
hablar mal de mí.
El que no está contra nosotros está con
nosotros.
Extraído de la Biblia Latinoamericana.
Leer el comentario del Evangelio por :
Concilio Vaticano
II
Constitución dogmática sobre la Iglesia “Lumen gentium”, §16 (trad. ©
Libreria Editrice Vaticana)
Por último, quienes todavía no recibieron el Evangelio, se
ordenan al Pueblo de Dios de diversas maneras. En primer lugar, aquel pueblo que
recibió los testamentos y las promesas y del que Cristo nació según la carne
(cf. Rm 9,4-5). Por causa de los padres es un pueblo amadísimo en razón de la
elección, pues Dios no se arrepiente de sus dones y de su vocación (cf. Rm 11,
28-29). Pero el designio de salvación abarca también a los que reconocen al
Creador, entre los cuales están en primer lugar los musulmanes, que, confesando
adherirse a la fe de Abraham, adoran con nosotros a un Dios único,
misericordioso, que juzgará a los hombres en el día postrero.
Ni el
mismo Dios está lejos de otros que buscan en sombras e imágenes al Dios
desconocido, puesto que todos reciben de El la vida, la inspiración y todas las
cosas (cf. Hch 17,25-28), y el Salvador quiere que todos los hombres se salven
(cf. 1 Tm 2,4). Pues quienes, ignorando sin culpa el Evangelio de Cristo y su
Iglesia, buscan, no obstante, a Dios con un corazón sincero y se esfuerzan, bajo
el influjo de la gracia, en cumplir con obras su voluntad, conocida mediante el
juicio de la conciencia, pueden conseguir la salvación eterna. Y la divina
Providencia tampoco niega los auxilios necesarios para la salvación a quienes
sin culpa no han llegado todavía a un conocimiento expreso de Dios y se
esfuerzan en llevar una vida recta, no sin la gracia de Dios. Cuanto hay de
bueno y verdadero entre ellos, la Iglesia lo juzga como una preparación del
Evangelio y otorgado por quien ilumina a todos los hombres para que al fin
tengan la vida.
------------------------------------------------------------------------------------
No hay comentarios:
Publicar un comentario