viernes, 3 de mayo de 2013

MAYO 3 2.013

------------------------------------------------------------------------------



Evangelio según San Juan 14,6-14.


Jesús contestó:

«Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí.Si me conocen a mí, también conocerán al Padre. Pero ya lo conocen y lo han visto.»


Felipe le dijo: 

«Señor, muéstranos al Padre, y eso nos basta.»

Jesús le respondió:

 «Hace tanto tiempo que estoy con ustedes, 

¿y todavía no me conoces, Felipe?

 El que me ve a mí ve al Padre.

 ¿Cómo es que dices: 

Muéstranos al Padre?

¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí?

 Cuando les enseño, esto no viene de mí, sino que el Padre, que permanece en mí, hace sus propias obras.

Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. 

Créanme en esto; o si no, créanlo por las obras mismas.

En verdad les digo: 

El que crea en mí hará las mismas obras que yo hago y, como ahora voy al Padre, las hará aún mayores.

Todo lo que pidan en mi Nombre lo haré, de manera que el Padre sea glorificado en su Hijo.

Y también haré lo que me pidan invocando mi Nombre.





Extraído de la Biblia Latinoamericana. 



Leer el comentario del Evangelio por : 

San Hilario (v. 315-367), obispo de Poitiers y doctor de la Iglesia 
La Trinidad, VII, 33-35 

El camino hacia el Padre


    El Señor no dejó ningún atisbo de duda ni incertidumbre sobre un misterio tan grande... Escuchemosle revelar a los apóstoles todo lo que hay que saber para creerlo: " Yo soy el camino, la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si vosotros me conocéis, conoceréis también a mi Padre... Quien me ha visto, ha visto también al Padre. Cómo puedes decirme: ¿Muéstranos al Padre? ¿No crees que estoy en el Padre, y que el Padre está en mí? "..

. Entonces el que es el camino no nos conduce por sendas sin salida o através de un desierto sin camino; el que es la verdad, no quiere engañarnos con mentiras; el que es la vida no nos dejará en un error que acabaría en la muerte... "Nadie va al Padre sino por mí ": el camino hacia el Padre pasa por el Hijo...

    "Si me conocéis, conoceréis también al Padre”. Vemos al hombre Cristo Jesús, su aspecto exterior, es decir su naturaleza de hombre... ¿cómo pues conocerlo, es también conocer al Padre? En el misterio del cuerpo que tomó, el Señor manifiesta la divinidad que está en el Padre guardando un cierto orden: " si me conocéis, lo conoceréis y lo veréis "... Distingue el tiempo de la visión y el del conocimiento; dice que tienen que reconocer al que les habla y al que ven; deben aprender a reconocer la naturaleza divina que está en él.

    Estas palabras, que no esperaba, turban a Felipe. Ve a un hombre, y este hombre afirma ser el Hijo de Dios...; el Señor le dice que ha visto al Padre, y por tanto lo conoce, ya que lo ha visto. La condición limitada de su ser humano no le permite a Felipe comprender tal afirmación... Por eso responde que no ha visto al Padre y le pide al Señor que se lo muestre. 


El caso es, que no desea contemplarlo con sus ojos corporales, sino que le pide le dé a entender quién es el que ve...
ES COMO NOSOTROS DE HOY EN DÍA  QUE MUCHAS VESES DUDAMOS  Y  EL SER  ASÍ, NOS CONDENAMOS.

 Expresa un deseo más bien de comprender que de ver, y añade: "y esto nos basta".






-----------------------------------------------------------------------------------------------

1 comentario: