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Evangelio según San Mateo 9,18-26.
Mientras
Jesús les estaba diciendo estas cosas, se presentó un alto jefe y, postrándose
ante él, le dijo: "Señor, mi hija acaba de morir, pero ven a imponerle tu mano y
vivirá".
Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos.
Entonces se le
acercó por detrás una mujer que padecía de hemorragias desde hacía doce años, y
le tocó los flecos de su manto,
pensando: "Con sólo tocar su manto, quedaré
curada".
Jesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: "Ten confianza, hija, tu
fe te ha salvado". Y desde ese instante la mujer quedó curada.
Al llegar a
la casa del jefe, Jesús vio a los que tocaban música fúnebre y a la gente que
gritaba, y dijo:
"Retírense, la niña no está muerta, sino que duerme". Y se
reían de él.
Cuando hicieron salir a la gente, él entró, la tomó de la mano,
y ella se levantó.
Y esta noticia se divulgó por aquella región.
Extraído de la Biblia Latinoamericana.
Leer el
comentario del Evangelio por :
San Clemente Romano, papa de 90 a 100
apr.
Carta a los corintios, §24-28; SC 167
Prestemos atención, carísimos, a cómo el
Señor no cesa de mostrarnos la resurrección futura de la que nos ha dado las
primicias resucitando a Nuestro Señor Jesucristo. Consideremos, queridos
hermanos, las resurrecciones que se realizan periódicamente. El día y la noche
nos presentan una resurrección. La noche cae, el día se levanta. El día
desaparece y llega la noche. Miremos los frutos: cómo se forman las semillas,
¿qué pasa? El que siembra sale a sembrar, echa las diferentes semillas en la
tierra. Estas caen, secas y desnudas sobre la tierra y se desintegran. Luego, a
partir de esta descomposición misma, la magnífica providencia del Maestro las
hace resurgir y un solo grano se multiplica y da fruto... ¿Nos extrañaremos,
pues, que el Creador del universo haga revivir a aquellos que le han servido
fielmente y con la confianza de una fe perfecta?...
En esta esperanza,
unámonos a aquel que es fiel y sus promesas son verdad y justos sus juicios. El
que nos manda no mentir, no puede mentir. Para Dios nada es imposible, salvo el
mentir. Reanimemos, pues, nuestra fe en él y consideremos que todo esto le es
posible. De una palabra de su boca ha formado el universo y con una palabra suya
lo puede aniquilar... Hace todo lo que quiere. Nada de lo que ha decidido
perecerá jamás. Todo está delante de Él y nada se escapa a su providencia.
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