---------------------------------------------------------
Evangelio según San Mateo 6,24-34.
Nadie puede
servir a dos patrones: necesariamente odiará a uno y amará al otro, o bien
cuidará al primero y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir al mismo
tiempo a Dios y al Dinero.
Por eso yo les digo: No anden preocupados por su
vida con problemas de alimentos, ni por su cuerpo con problemas de ropa. ¿No es
más importante la vida que el alimento y más valioso el cuerpo que la
ropa?
Fíjense en las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, no guardan
alimentos en graneros, y sin embargo el Padre del Cielo, el Padre de ustedes,
las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que las aves?
¿Quién de ustedes,
por más que se preocupe, puede añadir algo a su estatura?
Y ¿por qué se
preocupan tanto por la ropa? Miren cómo crecen las flores del campo, y no
trabajan ni tejen.
Pero yo les digo que ni Salomón, con todo su lu jo, se
pudo vestir como una de ellas.
Y si Dios viste así el pasto del campo, que
hoy brota y mañana se echa al fuego, ¿no hará mucho más por ustedes? ¡Qué poca
fe tienen!
No anden tan preocupados ni digan: ¿tendremos alimentos?, o ¿qué
beberemos?, o ¿tendremos ropas para vestirnos?
Los que no conocen a Dios se
afanan por esas cosas, pero el Padre del Cielo, Padre de ustedes, sabe que
necesitan todo eso.
Por lo tanto, busquen primero su reino y su justicia, y
se les darán también todas esas cosas.
No se preocupen por el día de mañana,
pues el mañana se preocupará por sí mismo. A cada día le bastan sus problemas.
Extraído de la Biblia Latinoamericana.
Leer el
comentario del Evangelio por :
San Ignacio de Loyola
(1491-1556), fundador de la Compañía de Jesús
Ejercicios espirituales,
233-234
Contemplación para alcanzar amor
Primero conviene advertir dos cosas:
La primera es que el amor se
debe poner más en las obras que en las palabras. La segunda: el amor consiste en
un comunicarse de las dos partes, es a saber, en dar y comunicar el amante al
amado lo que tiene, o de lo que tiene o puede y así por el contrario el amado al
amante: de manera que si el uno tiene ciencia, dar al que no la tiene, si
honores, riquezas y así el otro al otro.
Primer preámbulo es
composición: que es aquí ver cómo estoy delante de Dios nuestro Señor, de los
ángeles, de los santos interpelantes por mi.
El segundo: pedir lo que
quiero, será aquí pedir conocimiento interno de tanto bien recibido para que yo,
enteramente reconociendo pueda en todo amar y servir a su divina majestad.
El primer punto es traer a la memoria los beneficios recibidos de
creación, redención y dones particulares, ponderando con mucho afecto cuánto ha
hecho Dios nuestro Señor por mi y cuánto me ha dado de lo que tiene, y
“consequenter” el mismo Señor desea dárseme en cuanto puede, según su ordenación
divina. Y con esto reflectar en mi mismo, considerando con mucha razón y
justicia en lo que yo debo de mi parte ofrecer y dar a la su divina majestad, es
a saber, todas mis cosas y a mi mismo con ellas, así como quien ofrece
afectándose mucho: “Tomad, Señor y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi
entendimiento y toda mi voluntad, todo mi hacer y poseer: Vos me lo disteis a
Vos, Señor, lo torno. Todo es vuestro, disponed de todo a vuestra voluntad;
dadme vuestro amor y gracia que ésta me basta”.
------------------------------------------------------------------------------
No hay comentarios:
Publicar un comentario